miércoles, 25 de diciembre de 2013

Epílogo 1, La Loca del Mango

*Narra Lala*


Era una mañana nubosa a pesar de estar en marzo. Día 14 de Marzo de 2064. Hoy era nuestro aniversario de boda, Liam y yo llevábamos juntos desde aquel día en el hospital. Todavía no lo creo. Estos han sido los días más felices de mi vida. Jamás creí que todo sería así.

Me levanté de la cama para ir a desayunar algo. Liam todavía no se había levantado y mucho creía que iba a tardar. Ayer hicieron su último concierto como One Direction, como mis ídolos. En verdad no fue un concierto, es verdad que estaban en un estadio y todo era enorme y aunque ya éramos mayores había gente que todavía no se le había olvidado el espíritu del fangirl. Todo lleno, ellos en el escenario cantando su primer himno 'Forever Young'. Acto seguido dieron un discurso, el último discurso. Único. Es la única palabra que puede describirlo.

Desayuné algo en la cocina y cogí un álbum de fotos. Verano de 2013. Empecé a ojearlo. Al principio no me acordaba de mucho pero después recordé. Nuestra primera foto juntos fue en el hospital. Les salvamos la vida, sí es irónico pero así ocurrió. Ellos estaban tan agradecidos que la semana siguiente nos invitaron a una fiesta, y mi 'cuento de hadas' comenzó esa misma noche.


*Flashback*
- Chicas, ya estoy lista. -Me había puesto un vestido precioso, mis ídolos, One Direction, nos llevan de invitadas a una fiesta. Habíamos quedado en casa de Ana para prepararnos. Quería mucho a estas chicas.
- Bueno, nosotras ya estamos. ¿Vamos? - preguntó Ana.


Cogimos el coche para dirigirnos al gran local donde se celebraba la fiesta. Estaba lleno de gente famosa, periodistas, su familia y amigos... y nosotras. Extraño, pero el motivo de esta celebración era que por fin estaban a salvo y bueno, pues nosotras debíamos estar.

Al entrar los chicos nos recibieron tan bien que pensé que mi calor corporal iba a aumentar a 1000. Nunca antes al entrar a ningún lado habían anunciado mi nombre por megafonía ni mucho menos apuntarme con un foco. Que vergüenza.
*Fin del flashback*



- Lala cariño, ¿qué haces? - Liam se había despertado y estaba en la puerta de la cocina mirándome.
- Mirar nuestro álbum. ¿Recuerdas la noche de aquella fiesta cuando teníamos 19?
- Nunca la olvidaría.



*Vuelta al flashback*
Medianoche. A decir verdad, a esa horas estábamos todos un poco idos de sentido. La música sonaba a todo volumen mientras decenas de cuerpos bailaban en la pista con bebidas en las manos. No nos habíamos separado las chicas en toda la noche, al no ser conocidas apenas pues teníamos algo de miedo por el resto de la gente. Aunque en seguida esto se rompió. Llegó Louis a pedir bailar a Ana y se fueron juntos, que bonito. Ahora sólo quedábamos cuatro. En verdad llevaba nerviosa toda la noche. El día anterior había hablado con Liam por whatsapp y me dijo que estaba emocionado por que fuera. Lo quería mucho. Desde que él junto a los demás chicos, se convirtieron es unas de las personas más importantes en mi vida, lo amaba.


Sofía: No me apetece estar más tiempo.
Lala: No seas aguafiestas tía. La noche acaba de empezar
Sofía: Pero estamos solas y me aburro. En serio vámonos, mañana por la mañana mandaremos un mensaje a Ana para disculparnos por dejarla.
sola.
Aina: Yo me quedo con Lala.
Marina: Bien, pues nos vamos. Adiós.


En cuanto se fueron se acercaron Liam y Harry. Estuvimos hablando un rato hasta que Liam me dijo si quería bailar. Sonaba una canción de Olly Murs, Dear Darling. Una de mis preferidas, desde aquella noche esa fue nuestra canción.
*Fin del flashback*


Una voz me volvió a sacar de mis pensamientos. Era Liam. Estaba detrás mío mirando las fotos. Una de ellas era mía al lado de el CD de Olly Murs.

- Dear Darling -empezó a susurrarme - please excuse my writing, I can't stop my arms from shaking...

Con su dulce voz volví a mi mundo, a recordar esa primera noche. Aquella en la que me hizo suya por primera vez.


*Vuelta al flashback*
Después de bailar, Liam me dijo que le acompañara a por algo de comida. Aunque era algo raro, a mi me parecía que la cocina y la barra de bar estaba hacia otro lado. Y en efecto, después de pasar varias habitaciones me día cuenta de la intención de Liam.


Sin esperarlo nos metimos en una habitación de la planta de arriba. Nada más cerrar la puerta me puso contra ella. Se fue acercando a mi poco a poco, pensé que me iba a besar pero no.

- Te quiero ahora mismo en esa cama siendo mía.

Salté con las piernas y me quedé enganchada en su cintura. Empezamos a besarnos mientras Liam me cargaba a la cama. Mis manos estaban muy ocupadas desabrochando su camisa. Sus manos se encontraban en mi culo, al llevar vestido me había levantado la tela por lo que mis piernas estaban al descubierto.

Al cabo de pocos segundos estábamos los dos desnudos, él encima mío, pero ambos tirados en la cama. Nuestra respiración estaba agitada y los corazones latían rápidamente a la par. Sin más espera me penetró. Era lento la primera vez pero la fuerza y velocidad fueron incrementando poco a poco. Yo acercaba mi cadera a la suya para sentirlo más a dentro todavía. Empecé a notar vibraciones iba a llegar, íbamos a llegar.
*Fin del flashback*




Al día siguiente...
15 de marzo de 2064.


Me desperté algo agitada por una pesadilla. Liam no estaba a mi lado en la cama así que fui a buscarle. Ni en la cocina, ni salón, me estaba empezado casa así que decidí llamarlo.

-¿Liam dónde estás?
-Eh... comprando pan.
-¿Ocurre algo?
-No, luego voy a casa. Adiós.


Me colgó rápidamente, no entendía nada. Era muy extraño todo esto, hoy era mi cumpleaños y Liam no estaba aquí conmigo. Siempre estaba, siempre se había despertado conmigo, siempre. Tomé el desayuno, aunque por poco me quedo sin tomar nada en toda la mañana. Todo eran llamadas telefónicas para felicitarme.

Llamaron al timbre. Eran Sofía y Ana. Nada más entrar me abrazaron. Nuestra historia había sido algo extraña, pero aquí seguíamos las 3 al pie del cañón. Traían una caja con ellas.

-Toma, ábrelo -me tendió la caja Ana. Lo abrí y me llevé una gran sorpresa, ¡era un perrito! Era igual que mi primer perro.
- Lo llamaré Yorsi, para recordar al primero. No será el mismo, pero se llamará Yorsi.


Para la hora de comer el resto de chicos habían venido. Aina y Marina también. Me habían traído unos regalos estupendos, dios mío, todo era increíble. Pero había algo que no cuadraba, Liam no había vuelto todavía, no me había llamado y el resto de chicos ni sabían nada. Estaba preocupada.

Comimos todos juntos y al terminar llegaron mis hijos. Olly estaba tan grande, ya se había casado y esperaban un hijo. Y Laura, ay mi pequeña Laura, estaba tan orgullosa de ella. Había conseguido su sueño, era actriz. Se casó hace tiempo pero siempre están viajando a USA para grabar. Ya tenía una niña, mi primera nieta. Ella se llamaba Holly, tenía 13 años y la gustaba un grupo. Ya la advertiría yo sobre ese tema cuando llegue la locura.

Nos acomodamos todos en el salón y cogí una vieja caja de recuerdos. Había un DVD que siempre recordaré con muchísimo cariño. Up All Night Tour Live. Nos pusimos toda la familia a verlo. Zayn, Harry, Niall y Louis estaban llorando a mares. Verse tan jovencitos era un gran recuerdo que nunca olvidarán.

- Abu- me llamó Holly - el abuelo estaba bien bueno de adolescente. Madre mía. Yo quiero uno igual. - Todos nos empezamos a reír. Esta chica era muy espontánea. Aunque claro, de tal palo tal astilla.

Y hablando de mi. Al final pude hacer lo que siempre quise. Liam no me dejó entrar a militar, aunque lo entiendo me hubiera gustado rendir honor a la memoria de mi padre de esa forma. Pero bueno, estudié en la universidad y tuve mi carrera y mi trabajo hasta que me jubilé.

Terminó el DVD y todos estábamos llorando desconsoladamente. Iba a encender las luces pero no me dejaron. Hubo una tos detrás del sofá en el que me encontraba. Me levanté y me día la vuelta. Era Liam.

- Laura, desde hace más de 40 años, desde la primera vez que vi, he estado enamorado hasta los huesos. Muchas felicidades amor. Ven.

Fui hacia él. Tenía algo detrás de su espalda. Cuando me coloqué delante se agachó un poco.

-¿Quieres volver a casarte conmigo?

Lo último que pude ver antes de estar abraza a él fue a toda la familia aplaudiendo con gran fuerza y alegría.
Papá, mamá, hermana, hermano, ojalá pudierais estar aquí.






♡♡♡♥♥♥

Hola, este es el primer epílogo de la novela La Loca del Mango
. Espero que os haya gustado.


Un beso.
Está dedicado a Lala <3

domingo, 22 de diciembre de 2013

Tu y Yo (Imagina)

Sábado noche. Estaba tumbada en el sofá cenando un resto de comida china del otro día, Niall iba a venir en unos minutos para ver un peli juntos. Echaban en TVE la película Viral, había ido al cine y me había encantado. Siempre me gustó el terror. 

Llamaron a la puerta y me levante a abrir. Era él. Tan guapo como siempre. Llevaba una tarrina de helado en la mano. Macadamia, mi favorita. Siempre acertaba, era increíble la manera de cuando todos los detalles.
- Hola -me saludó aún desde la puerta. Le invité a pasar ya que era invierno y el frío entraba de la escalera.
- Si quieres ponte el pijama para que estemos mejor después.


Fue al cuarto y se desvistió. Al volver yo había traído dos cucharas para comer el helado. Era una tradición, como las palomitas, pero helado. Se recostó sobre un brazo del sofá con algún cojín para elevar la cabeza y poder mirar la tele. Yo me coloqué apoyada en su tronco con una manta encima. La película empezó.

Todo era perfecto. Terror y helado, una gran combinación.

Más de una vez, pegué algún grito, aunque me gustara siempre me asustaba. Algunas escenas eran muy oscuras, apenas se veía bien y de repente algo aparecía, y claro, yo gritaba pensando que era la realidad. 


- Cariño, no grites, me voy a quedar sordo.

- Lo siento - puse cara de circunstancias y miré a sus ojos. Se acercó hacia mi cara despacio.
- No lo sientas, no grites - me susurró y se apartó.
- ¿Y mi beso?
- La película sigue.
- Aguafiestas.

Quedaba un cuarto de hora y me quedé dormida en el sofá, era tarde y ese día había madrugado. No era sueño profundo, más bien había cerrado los ojos. Sentí como se pagaba la televisión y Niall se movía un poco para poder cogerme. Al estar en sus brazos abrí los ojos y le miré. Sonreía. 


- Gracias - le dije.

- No las des.
- Podrías haberme dejado allí.
- Sí, pero te quiero.

Me dejó en la cama tumbada. Abrió la sábana y manta y me metió dentro. Después él se recostó al otro lado. Estuvimos hablando un rato, hacia tanto que no estábamos juntos sin los chicos al rededor.


- Te he echado de menos.

- El tour terminó, ahora tenemos tiempo de estar juntos.
- ¿Iremos a Mullingar por Navidad?
- ¡Claro! Mi madre me llamó el otro día y me dijo que había aprendido a cocinar paella por ti.
- ¿De verdad?

Maura era genial. Cuando me quedaba allí en vacaciones siempre estaba más tiempo con ella que con el resto de la familia. Me trataba como a su hija, incluso mejor. Sentirme acogida era lo único que necesitaba. Huí de España por el vacío que sentía. Allí nadie me quería, era yo contra el mundo. Y cuando cumplí los 18 decidí venir a Inglaterra para seguir mis estudios lejos de mi familia.


Al recordar esto me entristecí. Pensar en una familia traía malos recuerdos para mi.

-¿Qué ocurre? - noté la mano de Niall en mi mejilla.
- Cuando nos conocimos, me preguntaste sobre mi, nunca respondí esa pregunta.
- ¿Y?
- Es hora de que sepas algo más.
- No te sientas presionada.
- Quiero. Como sabes estoy aquí estudiando, pero en realidad nunca fue porque quise venir, cuando cumplí la mayoría de edad me escapé de mi casa, cogí un vuelo y llegué aquí. En España me trataban mal, mi padre me pegaba y más de una vez me obligó a hacer cosas que no quería. Mi madre era la jefa de una gran empresa y nunca estaba en casa, por lo que nunca creía lo que me pasaba.
- Vaya... los siento.
- Déjame seguir, por favor. Entonces un día de primavera, cuando tenía 17 años, a punto de hacer los 18, mi padre entró en mi habitación. Yo estaba haciendo un trabajo con un compañero, y bueno, aunque llevaba con él toda la vida y nunca había pasado nada, tuvimos algún roce esa tarde. Y justamente, cuando mi compañero se situaba detrás de mí, agarrando mi cuerpo, entró mi padre. No estábamos haciendo nada, eso es cierto, pero él se puso como una furia.
- Un momento –me cortó Niall de nuevo - ¿Qué estabais haciendo tú y tu compañero?
- Nada. Absolutamente nada. Yo miraba nuestro trabajo y él estaba detrás de mí, agarrándome y mirando el trabajo también.
- No es necesario que continúes si no quieres, me has demostrado que eres fuerte, pero no sé si yo estoy preparado para oír el resto de la historia.

La verdad es que Niall tenía razón, le estaba contando esto así de repente. Pero había decidido que era la hora. Todos los miedos que tuve desde que me fui de casa se estaban yendo. Y poder confiar en alguien era algo que realmente agradecía. Y yo sabía que Niall me iba a escuchar siempre que yo quisiera.

- Verás, a lo mejor no querías escuchar esto hoy, pero puede que otro día no me sienta con fuerzas.
- Entonces, no se hable más, cuéntame.
- Bien. Mi padre entró ahí y se enfadó. Muchísimo. Y sin ningún motivo. Empezó a gritar a mi amigo, el cual se fue corriendo de mi casa por miedo. Yo lo hubiera hecho pero, ¿a dónde podía ir una chica de 17 años sin nada, tan solo lo puesto? Y partir de ese momento, en el que me vi sola y desprotegida, no recuerdo mucho más. Y si realmente me acuerdo de algo, no he sido capaz de recuperar ese recuerdo.

Estaba reprimiendo mis lágrimas. Respiraba profundamente. No pensé que contar mi mayor secreto fuera tan duro. Ciertamente, ya había pasado página, no quería recordar ese capítulo de mi vida.

- ¿Sabes? – pregunte retóricamente a Niall. – Lo más gracioso, entre comillas, es que todo empezó por un chico. Mi padre se enteró y no quería que estuviera con nadie, entonces, me prohibió todo.
- Si algún día tengo una familia, nunca querré que pase eso.
- Serás un buen padre, seguro.

El amor era duro. No siempre acertabas, y cuando creías que él era el correcto, no era correspondido. Esa noche me equivocaba.

La habitación estaba oscura. Había una pequeña lamparita de noche encendida, alumbraba nuestros cuerpos, pero no llegaba mucho más lejos. Yo estaba recostada en la cama, Niall estaba sentado a mi lado, observándome. Apoyó una mano al otro lado de mi cuerpo mientras iba acercándose más y más hacia mí. Se situó a un lado de mi cara.

- _____ ¿quieres bailar? – me dijo en un susurro. Acerqué mis labios hacia él.
- Claro – dije antes de apartarme.

Me cogió a la vez que me agarraba en su cuello. Sacó un CD de su bolsillo y lo puso en el reproductor. Una música lenta empezó a sonar. Me dejó en el suelo. Alcé mis manos a sus hombros y las dejé apoyadas. Él me cogió de la cintura. Miré hacia arriba, a sus ojos. El azul más profundo que nunca  antes hubiera visto. Tenían tanta expresión y tanta profundidad que parecía como si te pudieras perder en ellos.

- Eres preciosa.

No tuve duda alguna. Ahora estaba segura. Sin dejar de mirarlo, me puse de puntillas. Y le besé. Era un beso lento, tierno, iba al son de la música. Después de separarnos por falta de aire apoyé mi cabeza en parte de su pecho y su hombro.

- Gracias, gracias por todo.  – Y empezó a cantarme mientras seguíamos agarrados, bailando lentamente, disfrutando del silencio de la noche.





You and I
We don't wanna be like them
We can make it till the end
Nothing can come between you and I
Not even the Gods above can separate the two of us
No, nothing can come between you and I
Oh, you and I 



sábado, 30 de noviembre de 2013

Buen Fin de Semana (Imagina #parte3) FIN

____ y Zayn llegaron corriendo a casa. ____ sacó las llaves corriendo antes de que llegara Zayn y la cogiera por detrás, pero no la dio tiempo.
Zayn: Adelante abre la puerta - te dijo en un susurro.
____: No soy fácil.
Zayn: No esperaba que lo fueras.


Dicho esto entraron en casa y dejaron todo. En la habitación ____ cerró la puerta con cerrojo. Aunque no hubiera nadie en casa quería asegurarse.

Zayn: ¿Por que tardaste tanto?
____: Quería que nuestra última noche fuera especial. ¿Lo tomas o lo dejas?

Entonces se acercó a ti y sin decir nada te beso apasionadamente. Ibais besándoos hasta la cama donde te tiró. Se deshizo de tu ropa rápidamente. Empezó besando tu vientre y todo tu pecho. Sentías escalofríos. Aún seguías en ropa interior. No tardó mucho en levantarte y desabrochar tu sujetador. Mientras tú empezaste a quitar su pantalón ya que él se había desecho de su camiseta anteriormente.

Zayn: ¿Por qué no me dejaste disfrutar así de ti antes?
____: Recuérdalo, no soy fácil.


Os encontrabais prácticamente desnudos ambos. La temperatura de la habitación subía a cada minuto. Habíais parado los dos, estabais respirando de forma agitada vuestros corazones latían rápidos. Entonces os deshicisteis de la ropa que quedaba. Su gran erección quedó visible a tus ojos y eso hizo que tuvieras más ganas de él.
____: Zayn, no tardes más.
Zayn: Ahora tienes prisa ¿eh?
____: Sé que tú también lo deseas.
Zayn: Cierto, para qué esperar. - al terminar de decir esto empezó a acercarse más y más a ti.


Su torso ahora rozaba tu pecho y vuestras partes intimas se tocaban. Estabas esperando a que hiciera algo cuando notaste algo en tu entrada. Un dedo estaba acariciándote y de repente lo notaste dentro de ti. Gemiste. Se notaba cada roce de la piel se sentía.
Los movimientos cogieron velocidad y fuerza. Tenías la espalda encorvada y tus gritos describían a la perfección vuestro placer. Ibais a llegar, los dos juntos. Perfectamente sincronizados.

____: Zayn - gemiste. - Zayn llego. - Él apenas podía decir nada, estaba tan abatido que la voz no salía de su garganta.
Y llegaste. Al notar tu liberación Zayn explotó, estabais en completa excitación. Salió de ti y se tumbó en la cama. Al no haber nadie en la casa ya que era la última noche y estarían de fiesta decidisteis dormir así. Juntos, para despediros.

Zayn: Te costó admitir que te gustaba.
____: A ti te costó no ser insistente moreno.
Zayn: lo sé. Soy así. Cuando quiero algo lo consigo, y tú has sido mi amor de verano.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Buen Fin de Semana (Imagina #parte2)

Zayn seguía igual de pesado con ____. Todos los días la decía lo mismo y ella se estaba empezando a cansar. Realmente le gustaba su físico pero era tan creído que no quería darle el gusto de salir con él y que fuera su amor de verano. 

Un día decidió ignorarlo para ver si se cansaba. Así fue. Zayn paró de molestar a la chica y ella se sintió más que satisfecha. 

Rock: ¿Contenta? Ya no os habláis.
___: Pues la verdad es que se descansa mucho cuando te dejan en paz.
Zayn: ¿Ya estáis hablando de mi? Sabía que no podías estar sin mencionarme.
____: Otra vez... Madre mía que pesado.

No le hiciste caso, ya que, como había dicho hace unos dos días acabarías coladita por él. Y así era. Pero tú no querías que viera que eras una más. Se iba a enterar de quién eras.

___: Zayn, me lo he pensado mejor.
Zayn: ¿Me amas verdad? Lo sabía. Tú y yo esta noche, mi habitación.
___: JA JA JA. No. Si me quieres tener vas a tener que pelear por mi.
Zayn: Eso requiere mucho esfuerzo, vamos sé que me deseas.
___: Sin esfuerzo no hay premio.

Y con la palabra en la boca te fuiste. Ese día no ibas a estar en casa, ya que no querías verle o te rendirías. Fuiste a la playa, realmente no era una playa. Tenía rocas y mar, nada de arena. Por lo que nadie iba allí, aunque a ti te parecía acogedor.

Cuando estabas relajada escuchando música en el móvil alguien te llamó. Zayn. Predecible.

___: ¿Qué quieres?
Zayn: ¿Dónde estás?
___: No te importa.
Zayn: Sí, si me importa. Responde.
___: No te lo voy a decir.
Zayn: ¿Por qué?
___: Te doy una pista.
Zayn: Ay dios mío, te gusta ser difícil muchacha.
___: Mmm... Entonces no quieres la pista.
Zayn: ¡Que sí!
___: Sin gente.
Zayn: Vamos, ___, eso es imposible. No hay ningún sitio al que se pueda ir andando sin gente.
___: Piensa y déjame.

Colgaste y seguiste a lo tuyo. Te diste varios baños, te relajaban. La zona no era profunda, de hecho, te podías sentar en el fondo del mar y seguiría sin cubrir la cabeza. 

Era tarde y estabas cansada, pronto anochecería. Al salir por última vez del agua te diste cuenta que había alguien en tu toalla. Un chico. Zayn. Te había encontrado.

___: Muy bien, por fin usaste el cerebro.
Zayn: No era tan difícil. He recogido tus cosas. Volvamos.
___: ¿Qué tramas?
Zayn: Nada...
___: Nunca te has comportado así conmigo sin intentar algo.
Zayn:_ Volvamos, anochece.
___: Bien, tú delante.
Zayn: Nena, se que te encanta mi trasero, pero por qué no me dejas ir a tu lado.
___: Tu mano se mueve, mi culo también. De momento quiero tus partes fuera de mi.
Zayn: ¿De momento?
___: Sí - sonreíste, te acercaste a él y le diste un pequeño beso en los labios. Entonces saliste corriendo y él detrás tuyo. No le dejaste hacer nada pues querías que viera como eras tú. Si quería jugar, le ibas a enseñar a jugar. A tu manera.


sábado, 17 de agosto de 2013

Buen Fin de Semana (Imagina #parte1)

____ son mejores amigos de Rock y junto a  un primo de este van a pasar mes en la playa.
Ella ya ha echo todas las maletas, baja rápido para guardarlas en el coche. Emprenden el camino hacia la playa. Paran para recoger al primo de Rock en un pueblo de intermedios.


Dicen los padres de Rock : Vamos Zayn, sube.
Zayn: gracias por llevarme, no hacia falta.
Dicen los padres de Rock: tus padres piensan que pasaras un verano más divertido si vienes con nosotros.
Rock : Hola Zayn!


Zayn entro en el coche, se quedo mirando a ____ y después  se coloco en el asiento y se puso el cinturón.Zayn: Hola Rock.

Cuando llegamos a la casa lo primero que hicimos fue repartir las habitaciones. La prima de Rock, Sery, también decidió venir así que la pusieron con ______. Mientras que los primos dormirían juntos.
Llegasteis de noche así que a la mañana siguiente queríais bajar a la piscina, ya que a la tarde iríais a la playa.
Sery, seguía dormida así que cogiste el bikini y fuiste a cambiarte al baño.
Estaba ocupado, así que esperaste a que saliese el que estaba dentro.


Zayn: Hola boba
_____: ¿A qué viene el insulto?
Zayn: Si te lo quieres tomar como a ello...
______: Un cumplido no es - dije entrando al baño.
Zayn: O si.

Entraste al baño te pusiste el bikini y fuiste directa a la piscina.
Estuviste un rato en la tumbona, hasta que llego 
Zayn de nuevo.

Zayn: Sabes no te vas a poder resistir a mi...
____: ¿Qué? Apenas te conozco
Zayn: Lo sé, pero tu vas a caer rendida a mis pies.
_____: Sigue soñando


Después de aquello dejaste en la hamaca la revista que estas leyendo y te metiste al agua. Con cuidado de no mojar tu pelo.
Estuviste un rato nadando hasta que oíste que alguien se había tirado a la piscina. Pensaste que podía ser Sery o Rock, pero no. Era 
Zayn.

Zayn: Hola de nuevo.
_____: Hola.
Zayn: ¿Por qué no hazmites ya que te gusto?
_____: Porque no me gustas.

Zayn: Seguramente pase un semana y ya estés colada por mi.

Dijo acercándose más y más a ti.
Pensaste que te iba a besar así que cerraste los ojos. Mejor no ver nada. En vez de eso solo escuchaste risa. Te apartaste de el.


Zayn: Que va, no te gusto, por eso querías besarme.
_____: Gilipollas
Dijiste saliendo de la piscina y enrollándote en tu toalla.

jueves, 15 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina # parte8) FIN

- Entonces, ¿cuándo se lo vas a decir?
- ¿Y tú?
- No lo había pensado. Antes de que se vayan.
- Obviamente.


Llegasteis a tu portal y abriste la puerta para meter la maleta. Te diste la vuelta y os abrazasteis. Parecía que no os ibais a ver en un año.

- Hablamos por la ventana pequeña.
- Vale amor, hasta luego. - te metiste dentro y moviste tu mano en señal de adiós.


Ya en casa. Tus padres se te tiraron encima a darte besos y abrazos. Sobre todo tu madre, se notaba que te había echado de menos.

**
- Ya hay alguien subiendo muebles al ático - dijo tu madre mientras comíais. - Y le conoces.
- ¿Sí? - intentabas hacerte la tonta. - El chico este con quién has dado clases. Nunca me sale su nombre.
- Marcel.
- ¡Eso! Marcel. Pues sí, le visto subir cajas. Por cierto, el viernes es la entrega de notas. Después tendréis una pequeña fiesta por ser el último día.
- Mamá, sabes que no me gustan las fiestas. No iré.
- Es tu último día, debes ir.


Enfurecida fuiste a tu cuarto y miraste por la ventana. Tu chico estaba al otro lado, en su cuarto. Cogiste un papel de un cuaderno y escribiste "tenemos que hablar". Alzaste la hoja al cristal. Lo vio. "¿Ahora?" "Sí." Con ninguna gana de que tus padres preguntaran a dónde ibas te vestiste, llaves, móvil, y a dar un paseo.

- ¿Qué te pasa?
- El viernes hay una fiesta de despedida y mi madre me va a obligar a ir. Por favor, no quiero ir.
- Te puedo acompañar.
- No es eso, es que, no quiero ir.
- No será tan malo.


Te parecía que se habían puesto todos en tu contra. Aunque dejasteis de hablar de eso tú seguías pensando si realmente sería mejor ir y despedirte de todos o no.

- Mis padres se van el viernes cuando volvamos de la entrega de notas.
- ¿Les has contado lo nuestro?
- Sí, y la verdad se han alegrado bastante. Dicen que vayas a cenar a casa.
- Se lo comentaré a mis padres.


Fuiste esa noche a su casa. Sus padres se portaron muy bien contigo, eran amables, educados. Ya los conocías de aquel curso pero era algo diferente. Al irte, Marcel te acompañó hasta el portal de tu casa. Te dio un beso de buenas noches y hasta mañana.

**
Viernes. Día de entrega de notas. Te levantaste algo más temprano que de costumbre ya que querías lavarte el pelo. Ducha, desayuno y a vestirse. No ibas muy arreglada para la importancia del día, pero te veías bien.

La mañana transcurrió normal. El típico discurso de los delegados de curso. Lágrimas, risas. Y al final, uno por uno pasarían por el pequeño escenario del salón de actos para recoger su boletín de notas. Después de eso no había nada más, una comida a la que, desgraciadamente para ti, tenías que ir; pero antes volvisteis a casa ya que te querías cambiar por algo más cómodo.

Había pasado una hora y viste por la ventana maletas en el portal de enfrente. "Se van ya" exclamaste para que lo supieran. Bajabais las escaleras de tu casa para encontrar a los padres de Marcel con las maletas despidiéndose. Les habías dicho a tus padres que les tenías que contar algo.

- Esperamos que tengan buen viaje, seguro que su hijo está muy bien. Y si necesita cualquier cosa, siempre estaremos debajo. - hubo risas.
-Muchas gracias.


Les dijimos adiós y sin tardar mucho cogieron el coche y, de camino a su nueva casa. Tus padres ya se iban a volver cuanto los llamaste.

- Mamá, papá. Os tengo que contar algo, ¿recordáis?
- Mejor en casa cariño.
- No, esperad. Desde que fuimos al barco tengo novio y no os lo he dicho porque pensé que igual no os gustaba la idea pero tenéis que saberlo. - se me hizo un nudo en la garganta. A ver qué decían.
- Ya hablaremos jovencita. Y tú Marcel, tendrás que preparar cosas en tu casa. Vámonos a dentro. - tu padre sonaba algo enfadado.
- Señor, le quiero decir que amo a su hija como a mi vida. Por favor no nos hagan separarnos. Sólo me voy a quedar a vivir aquí por ella.


Tus padres se quedaron helados y después de un rato, que ya estabas que temblabas de los nervios, lo aceptaron. Dijeron que era la mejor persona que en ese momento te podía hacer feliz y completar tu vida.
Entonces Marcel te dijo que tenía planes para esa noche. Una fiesta dijo. Y quería que le acompañaras. No era en vuestra pequeña ciudad.

- No, si no vas a la fiesta del instituto, no vas a una fiesta con él. - dijo tu madre al oíros hablar.
- Pero, por favor.
- También podemos ir mañana, no se preocupe. - diste un codazo a Marcel para que se callara.
- Pues ya está, arreglado. Hoy vais a la del instituto y mañana a la otra.


**
- Estás preciosa - comentó Marcel al verte salir, con un vestido rojo pasión, del portal.
- No seas tonto, es un vestido bastante normal.
- Pues será normal, pero si lo llevas puesto tú, se convierte en maravilloso.

Caminasteis hacia el local donde se celebraba la fiesta, agarrados de la mano y lentamente andando. No teníais idea de estar allí mucho tiempo. Una hora y media dentro y después fuisteis a vuestro lugar, aquel paseo que a la luz de la luna era difícil de distinguir.

**
Te levantaste a la mañana siguiente algo aturdida. Para haber sido una fiesta con tus compañeros no había estado tan mal. Hubo baile, comida, bebida, lo típico. Pero no querías estar cansada para esta noche, aún no sabías a dónde ibais y tenías unas ganas locas de que llegara. Tus padres no estaban en casa así que decidiste subir al ático a ver a Marcel.

- Soy yo, abre - dijiste mientras llamabas suave a la puerta. Salió con una toalla atada a la cintura y te hizo pasar a dentro.
- Buenos días, te tengo que enseñar una sorpresa. 
- Con que me den los buenos días así me vale. Pero bueno, sorpréndeme. 

Fue para su cuarto mientras te acomodabas en su sofá.Volvió con una caja en las manos y un sobre encima de esta. Lo apoyó en la mesa del salón y te alcanzó la caja. Tenía una nota "Espero que te guste, no se me da muy bien elegir".

- ¿Elegir? ¿Qué has elegido?
- Ábrelo y lo verás. - le hiciste caso y descubriste que dentro de la caja había unos shorts, una camiseta y unas vans. Te encantaba, iba tan conjuntado.

- ¿Por qué me has comprado esto? Es precioso.
- Porque lo vas a necesitar para la segunda sorpresa. Mira lo que hay dentro del sobre.
- Dos entradas. ¡Para el concierto de One Direction!
- Iremos esta noche y pensé que así tendrías algo para ponerte.
- Muchísimas gracias - no parabas de sonreír.
- Te paso a buscar a las 6, estate lista. Y hasta ese momento, adiós. - abrió la puerta de su casa y te indicó con la mano que salieras. 

El resto del día te pareció que no pasaba nunca. Cada diez minutos mirabas el reloj, algo que te ponía las cosas peor ya que veías que el tiempo no corría. Pero aún así, las seis llegaron y con ella un ligero golpe a la puerta de tu habitación seguido de un "Marcel está aquí". Saliste feliz, con una sonrisa bien grande en tu cara, y con tu nuevo conjunto.

Ya en el concierto, decidisteis verlo desde el backstage, si salíais a fuera iban a matar a Marcel. Estabas bailando al son de sus canciones cuando te diste cuenta de que Marcel se había ido. No le diste importancia, así que seguiste disfrutando.

- Quiero que me escuchéis atentamente - comenzó Harry con su discurso. - Hoy ha venido a verme alguien muy especial, mi hermano. Llevaba mucho tiempo sin verle y me ha pedido un favor, espero que no os haya molestado. Por favor Marcel. - este salió la escenario y cogió el micrófono.
- Sólo quiero decir que he venido para decirle algo a la persona más importante de mi vida. - Se giró mirando a las pantallas gigantes que había detrás y una imagen tuya apareció. Te estaban grabando en ese momento. - ¡TE AMO! Te lo puedo decir más alto pero no más claro. Gracias por sacarme una sonrisa todos los días.

Entonces te dijeron que salieras al escenario. Corriste a los brazos de Marcel, quien empezó a besarte delante de miles de cámaras.







____________________________________________
Esta es la última parte del imagina de Marcel, espero que os haya gustado y hayáis disfrutado tanto como yo escribiendo. Dentro de poco subiremos uno nuevo. Si quieres enterarte de todo, síguenos en @AnotherWorld1D3. Muchas gracias por haber leído.

Este imagina se lo dedico a Luu Alonso que hoy es su cumple, ¡FELICIDADES PEQUEÑA!

Un beso, 
Ainita Horan xx :)

sábado, 10 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte7)

Lo que sentías en esos momentos era inexplicable. Lo hacía con tanta delicadeza que disfrutaste muchísimo. Estabais unidos por algo más que sentimientos, era una unión física. Te hizo suya y te encantó, sin lugar a dudas.

- Marcel, gracias por darme la mejor noche de toda mi vida.
- Gracias a ti por perdonarme y nunca irte de mi lado. Aunque fui un idiota tú seguiste ahí, y ahora te voy a recompensar.
- Me encantan tus recompensas. - lo besaste. Fue un beso corto pero recomfortante.


Entonces decidisteis que era hora de ir a dormir ya que al día siguiente atracabais en una playa francesa e ibais a ir a ver la ciudad. Se apoyó en la almohada y tu en su pecho. Y fue así como os quedasteis durante toda la noche.


**

Ocho de la mañana. Te despertaste sola. Miraste el reloj. Te apoyaste en el cabecero de la cama. Marcel no estaba, ni en el baño. Había recogido su ropa.
*toc, toc*


- ¿Quién es?
- Yo.
- ¿Quién es yo?
- Tu novio.
- Pasa - sonreíste.


Entró por la puerta con una bandeja llena de comida. Se había vestido y peinado. Igual de guapo que siempre. Pasó a tu habitación y dejó lo que se iba a convertir en tu desayuno.



- Buenos días preciosa. - se acercó a ti para besaros. - Despierta ya que hoy te tienes que comer el mundo con esa sonrisa, porque de comerte, ya me encargo yo. 
- ¡Me encanta! Esto es perfecto.

Se sentó en la cama y puso la bandeja sobre tus piernas. Tenía todo una pinta muy buena. Había dos tazas y una cafetera, dos platos repletos de comida y unas servilletas. Ibais a desayunar los dos juntos en tu cama.

Cuando terminasteis eran las ocho y media. Entraste al baño para cambiarte, el bikini, un short y una camiseta corta de tirantes. Al moverte notabas algo de dolor en tu zona. Cuando te estabas abrochando la parte de arriba del bikini te diste cuenta de que era nuevo y debías apretarlo más porque te estaba grande. No tenías otra opción.

- Marcel, - le llamaste. - ¿Puedes venir?
- ¿Qué ocurre? - saliste del baño con las manos en las tiras.
- Aprietame esto. - te diste la vuelta. Cogió las tiras y apartaste el pelo de tu espalda.
- ¿Y si no lo hago?
- Pues... Todos verán lo que es tuyo.
- Vale, me has convencido.


Término de ayudarte. Te ibas a ir cuando sus manos te rodearon por la cintura y te juntaron a Marcel. Entonces notaste unos labios posarse en tu cuello. Empezó a darte besos por esa zona, cuello, hombros y espalda.

- Ya por favor, que me excito y ahora no.
- Pero, ¿por qué no?
- Quiero ir a la playa.

Te pusiste la camiseta, guardaste una toalla, crema, el móvil, la llave de la habitación y dinero. Salisteis de tu camarote y os dirigisteis al punto de encuentro con los profesores y chicos de vuestra clase. Y, a la playa.

Más o menos así fueron todos los días que pasasteis en el barco. Las demás noches cada uno durmió en su propia cama pero pasabais el día juntos. Tú no querías que llegara el día de volver, conocías demasiado bien a tus padres como para saber que te iban a decir que no podías tener novio.Pero, naturalmente, el día llegó.

Marcel y tú volvíais a vuestra casa juntos. Tenías que pensar cuando se lo ibas a decir a tus padres, ¿ahora? No. ¿Cuando se instalara en tu edificio? No, era muy tarde ya que se quedaba por ti. ¿Entonces cuándo? ¿Y cómo reaccionarían? ¿Y si no os dejan estar juntos?

jueves, 8 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte6)

- ¡Sí! Por favor, cuéntamelo ya.
- Vamos a por una copa.
- ¿El hermano pequeño de Harry Styles bebe? JAJAJAJAJAJA - te hacía mucha gracia. Él no tenía pinta de beber, claro que tú tampoco. Pero a veces era lo único que te ayudaba a olvidar.
- ¿Algún problema?
- No no, vayamos. Y... ¿Cuándo piensas decírmelo?
- Ya veré.


Cogiste una copa de Jack Daniels y Marcel, gintonic. En el barco no vendían alcohol pero unos compañeros lo habían llevado. Después de un tiempo, bailando y bebiendo estabais todos alegres.

- Dímelo ahora - dijiste a tu amigo agarrandolo de la camisa y acercándolo a ti.
- No te vas a enterar, mañana despertarás y se te habrá olvidado.
- Da igual. Alégrame la noche.
- Está bien. Tú lo has querido. Me quedo. Yo soy tu nuevo vecino, he alquilado el ático.
- ¿De verdad? ¡Me alegro muchísimo!
- Eso no es todo. Ven.


Te dijo que le siguieras. Se apartó de la multitud, donde ya no se oía música apenas. Entonces te puso contra la pared. Sabía que no te ibas a ir pero aún así te encerró entre sus brazos, que se apoyaron a tus lados.

- ¡TE AMO! ¡TE AMO DESDE EL PRIMER DÍA EN QUE TE VI!
- ¿Por qué tardaste tanto en decirlo?
- Por si te hacía daño al irme, pero ahora que me quedo quiero que todo el mundo sepa que te quiero. - Se iba a dirigir hacia la pista de baile pero lo paraste.
- ¿Y si lo contamos otro día y disfrutamos de la noche?


Tu camarote se encontraba cerca y a pesar de que no ibas muy bien pudiste abrir la puerta. Y sin querer, la cerraste. Marcel llamó y abriste otra vez. Y la volviste a cerraste, esta vez con Marcel dentro.

Lo apoyaste en la puerta y lo agarraste por el cuello acercando su cara a la tuya. Y cuando menos te lo esperabas te besó. Apasionadamente. Te había agarrado por la cintura de una manera salvaje. E ibais caminando por el camarote mientras os besabais. Te tiró a tu cama mientras te seguía besando.

- Marcel, Marcel - dijiste haciendo que parara. - Gracias.
- ¿Gracias?
- Por esto.


Lo volviste a besar. Entonces sin darte cuenta empezaste a sacarle la camisa y desabrochársela. Aparte de inteligente y guapo, estaba muy bueno.

- ¡Uy! ¿Y esto de aquí? - preguntaste tocando su cuerpo. Como se encontraba encima tuyo, pasabas tus dedos por sus torso desnudo.
- ¿No te gusta? - te preguntó mientras alejaba su cuerpo del tuyo.
- Claro que sí. Menudo descubrimiento acabo de hacer. Ven aquí bobo. - dijiste tú, subiendo la cabeza para besarle y hacer que vuestros cuerpos volvieran a rozarse. Suave y delicadamente.
- Déjame descubrirte. Es lo que toca. - te dijo susurrándote al oído y metiendo su mano por debajo de tu ropa.


Los abdominales que tenía eran de infarto. Perfectos. Ya no os besabais, tan sólo os mirabais a los ojos. Con deseo. Empezó a sacarte tu camisa y después fue a por los pantalones. Quedaste en ropa interior y él igual.

- ¿Estás seguro que nunca has tenido novia?
- Completamente.
- Pues lo haces muy bien. Seguro que tu hermano te ha enseñado ¿eh?
- Bueno, algo me dijo... Olvídate de él. Aquí somos tú y yo.

Te levantó de la cama. Y te acercó hacia él. Te tenía agarrada por la cintura, bajando sus manos hacia tu culo y las tuyas estaban apoyadas en su pecho. Volvisteis a la cama, os mirabais. Comenzó a aproximarte más y más y más.



Entonces sabías lo que iba a hacer. Ambos los sabíais.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte5)

- Te amo Marcel.

No respondió. Nada. Ni un simple gesto. Te estabas empezando a preocupar. Al ver que no ocurría nada te fuiste triste y a punto de llorar. Cuando estabas a una calle de llegar a tu casa, una mano agarró tu brazo y te dio la vuelta.

- Será mejor que estudiemos rápido. No quiero que suspendas ¿vale?
- ¿No entiendes que me va a ser muy difícil concentrarme contigo? Te he abierto mi corazón, mostrado mis sentimiento y no haces nada
- Prefiero que no sepas si me gustas o no, ya que si me voy los dos sufriremos. Yo por dejarte sola o los dos por un amor imposible.
- Si me dijeras que sí podríamos luchar. Pero no, el señorito prefiere no decir nada.
- Por favor. Prometo darte una respuesta. No hoy.


Y ahí quedó todo. Durante esa semana y la siguiente acordaron no verse por la tarde ya que os distraíais y estabais en exámenes finales. De todos modos tú lo añorabas muchísimo y todos los días volvías triste a casa. Te ignoraba. Por los pasillos, en clase, a la vuelta a casa... Una autentica tortura.

El viernes le preguntaste. Pero pasó de ti, ni siquiera un adiós o un no, vete. Esa misma tarde no tenías ningún plan así que fuiste a su casa. Llamaste pero su madre te dijo que no había nadie. Algo decía en ti que era mentira, ya que habías estado mirando su ventana y su portal y no le viste salir.

Algo decepcionada fuiste camino del paseo que hace una semana te había enseñado. Seguía desierto, al parecer nadie lo había descubierto. Te sentaste en uno de los bancos que había. Al poco rato oíste unos pasos que se aproximaban. Marcel.

- Mira quién está aquí. Hace un rato no habías salido de casa. ¿Qué haces aquí?
- Seguirte. Eso es todo, no tiene más misterio.
- ¿Por qué? ¿Evitarme en clase no es suficiente?
- No digas eso, estoy trabajando en algo muy importante. Cuando tenga resultados serás la primera en saberlo.
- ¿Y eso cuándo será? ¿Cuándo te vayas a ir?
- Espero que no. Supongo que más o menos te lo diré mientras estemos de crucero.
- ¿En dos semanas?
- En dos semanas.


Se sentó a tu lado y hablasteis durante aproximadamente hora y media. Eran tonterías pero a ti te hacían feliz. Y pensar que te tenía que decir algo hacía que estuvieras nerviosa. Pero nerviosa en el mejor sentido de todos.

**

- Adiós papá, adiós mamá.
- Ponte crema solar, bebe mucha agua y no hagas ninguna locura esta semana.
- Estamos controlados tranquilos. *RING RING* Es Marcel, adiós os quiero.

Saliste de casa con una maleta a tu lado y una mochila a la espalda. Esa mañana os ibais por fin de crucero. Aunque solo fuera una semana, pero podríais desconectar del instituto. En el portal se encontraba tu vecino, con una sonrisa mientras veía como bajabas. 

- ¿Vamos?
- Sí - respondiste feliz. Una semana sin padres, sin estudiar, en un barco. Él. 
- He visto que han quitado el cartel de alquiler en el ático de tu bloque.
- Ayer. Me tengo que informar. Quiero saber quién va a ser mi nuevo vecino o vecina. 
- Pues ya me contarás.
- Bueno, tampoco creo que te vaya a ser relevante, como te vas... - eso te hizo recordar aquellas palabras. "Después del curso me volveré a ir"

Dejaste ese tema. Ya habíais llegado al instituto y montado en el autobús que os llevaba al puerto más cercano. Como era temprano te quedaste dormida, querías aprovechar tu tiempo en el barco. Fiesta y diversión. Justo, esa misma noche había una verbena. Al llegar, Marcel te despertó.

- Vamos, despierta que hemos llegado. El barco de tus sueños te espera.

Te desperezaste y miraste por la ventana. Energía sobrenatural vino en ti y empezaste a saltar ya fuera del autobús. Cogisteis la maleta y os dirigisteis a la embarcación. Os dieron la llave de vuestro camarote y deshiciste la maleta. Llamaron a la puerta.

- ¿Sí?
- Tu vecino. ¿Vas a tardar mucho? Tengo algo que contarte. - Enseguida abriste la puerta y le abrazaste.
- ¡Dímelo ya!
- No no no. Esta noche en la verbena. 
- Pues adiós. - Cerraste la puerta como una niña pequeña enfadada.. 
- Vamos no te enfades. ¿Quieres que vayamos a comer?

Terminaste de guardar las cosas en el armario y fuiste a comer con Marcel. Luego por la tarde pasaste las horas en la piscina descansando, tomando el sol y de vez en cuando te metías al agua. Ya por la noche, te arreglaste para la verbena. Cogiste unos vaqueros, una camisa y tacones. 


- Hola - dijo una voz a tu lado. - ¿Preparada para saber lo que te tengo que decir? 


sábado, 3 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte4)

Giraste su cabeza haciendo que quedara mirando hacia ti, y después de estar unos segundos contemplándoos le besaste. Fue un beso corto, vuestras bocas no se llegaron a mover, tan solo posaste tus labios en los suyos. Cuando se separaron no sabíais qué decir. Tan sólo os mirabais. Después de unos minutos Marcel habló. 

- ¿Y?
- No sé, estoy confusa.
- Pero, ¿sabes lo que querías saber?
- Me ha gustado y siento que quiero más, y a la vez me parece que no haya sido nada.
- Date tiempo. Ahora tenemos que ponernos a estudiar.
- Ya claro, - dije en tono de vacile. - y piensas que ahora yo estoy en condiciones de concentrarme.

Marcel se levantó de la cama y salió por la puerta de tu habitación. Fuiste detrás.
- No preguntes. Coge una chaqueta nos vamos.
- ¿A dónde?
- No preguntes.


Fuiste a por una chaqueta y cogiste algo de maquillaje para ponerte. Brillo de labios y raya para el ojo. Al salir, tus padres te dijeron que no volvieras muy tarde de la biblioteca. No creías que Marcel te llevara ahí. Nada más pasar la puerta de tu casa, paraste y con ayuda de tu móvil te maquillaste.

- Desde que llegué aquí no he tenido muchos amigos, como sabes - comenzó - y un día paseando encontré un sendero muy bonito. Creo que la gente no sabe de él. Suelo ir a relajarme cuando necesito pensar o estoy algo mareado por algún tema.
- Y entonces, me vas a llevar a mi allí.
- Creo que te vendrá bien. Será nuestro rincón.
- Hmmm... Nuestro rincón. Suena bien. Me gusta.
- Y más lo va a hacer cuando lo veas. Además ahora es primavera, seguro que está lleno de flores.


La idea de tener un sitio para vosotros solos te había gustado. Y no gustado un poco, bastante. ¿Acaso significaba algo? Quizá quería tener un sitio donde pasar tiempo contigo. O quizá no y tu cabeza era la única que pensaba eso. No te querías ilusionar mucho pero había algo en tu interior que te decía lo contrario. Se paró.

- ¿Qué pasa? - le preguntaste al ver su reacción. Acto seguido te tapó los ojos y continuasteis andando. - No veo.
- Me he dado cuenta - contestó riendo.
- No me hace gracia. ¡Déjame ver ya!
- Espera un poco.


Y no te mintió, en dos minutos apartó sus manos de tu cara y te dejó ver aquella maravilla. Era un camino con árboles a sus lados. Estaban en flor y había pétalos por los suelos. Todo era muy verde. Había unos bancos al  final del paseo. 



- Gracias. - Hacia mucho tiempo que no pronunciabas esas palabras, tan sólo por modales. Lo abrazaste fuerte, como si no quisieras que se alejara de ti. Al principio se quedó parado, pero luego, respondió. No con palabras. Respondió a tu gesto con uno igual, otro abrazo.
- ¿En qué piensas?
- En esto, es precioso.
- ¿Ya no estás confusa? Sobre... - No sabía cómo decirlo, parecía tenerle miedo a las palabras.
- ¿Mis sentimientos?
- Sí.
- Bueno, la verdad es que algo. Pero no sé si voy a poder resolver estas dudas. Ciertas acciones me quieren decir que sí, pero hay cosas que me lo niegan y me hacen pensar que soy una ilusa y vivo en un mundo de fantasía.
- ¿Me podrías poner algún ejemplo?
- Será mejor que no.
- ¿Por qué?


Lo miraste. "¿Qué quieres que te diga? ¿Que te amo? Pues sí es así, pero tengo miedo porque tú nunca te fijarías en alguien como yo. ¿Cómo te voy a explicar mi problema sin declararme? Es que esto es muy frustrante. Por una tontería podría arruinar nuestra amistad. La única que he tenido en años. Eres muy importante para mí Marcel. Cuando me contaste el primer día que seguramente ibas a estar aquí sólo este curso no me importó. Pero ahora, cada vez que recuerdo esas palabras se me rompe el alma de pensar que te vas. Cada tarde vivida. Cada examen estudiado. Cada error corregido. Todo, ¡todo!, ha sido importante en mi vida. Estoy deseando que hagas algo que deje ver que muestras interés por mí. Esto me sirve pero ¿y si es sólo una muestra de amistad? ¿Y si no eres mi príncipe azul? Estoy llena de dudas, y todas son por tu culpa." - pensabas mientras él esperaba una respuesta.

- ¿Por qué? - volvió a repetir.
- Porque eres tú el causante de todo esto. No sé como no te has dado cuenta. Te amo Marcel.

miércoles, 31 de julio de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte3)

Caminabas de vuelta a casa cuando le viste. No iba sólo, dos chicas le acompañaban. Pensaste que quizá eran su hermana y su madre pero te resultaban conocidas. Te acercarte por detrás para saludarlo y cuando ibas a decir su nombre descubriste quienes eran esas dos chicas. Taylor y Angy. Las pijas más pijas que el mundo va a conocer. Y encima además de pijas, putas. No se daba cuenta que estabas detrás suyo. Pensaste en pasar y no decir nada, pero te era imposible, o te veían ir rápida hacia tu casa o tenías que aguantarles hasta llegar allí.

- Marcel - susurraste y se giró viendo tus ojos húmedos. Al estar cerca de vuestra calle saliste corriendo. 
- ¡ESPERA! - te gritó. - ¿Por qué reaccionas así? Entre tú y yo no hay nada, no te debería importar qué hago y dejo de hacer.
- No la hagas caso - le dijo Taylor. - Es una niña.
- No la llames niña. Es mi amiga.
- Da igual Marcel, no te preocupes por mí. Ya tienes a esas dos.
- ¿Ves? Ese es el comportamiento típico de una niña. Bueno niña no, niñata.
- Mira tú - diste media vuelta en dirección Taylor. - A mi no me llames niñata, que para eso tú. Que te pones a llorar si no consigues lo que quieres. 
- Bueno eh, no te me pongas chula.
- Estoy segura de que vosotras no habéis acompañado a Marcel a casa por caridad. Quieren algo de ti - dijiste girándote y señalando al chico. - Acuérdate de estas palabras. 

Esas fueron tus últimas palabras antes de volver a irte. Esta vez de verdad y habiendo puesto los puntos sobe las íes. Y eso fue el 2 de mayo, pero ahí no acaba todo, no. 

Estabas empeñada en que Taylor y Angy querían algo de tu vecino. ¿Dinero? No creías. Él vestía ropa corriente y vivía en un piso pequeño. Eso no era. ¿Buenas notas? Sí, podía ser eso. Marcel era un chico sobresaliente. Y tú lo sabías bien, él te había ayudado durante todo el curso a estudiar. Pasasteis tardes enteras, en su casa, de días de invierno, mientras veíais por la ventana la nieve caer. Además estabais en época de exámenes finales. ¡Bingo! Ya habías encontrado la solución al problema. La peor parte de todo era que esa tarde tenías que ir a estudiar con Marcel, si se dignaba a ir, claro.

*DING DONG*
- Hola, ¿está Marcel?
- Claro, adelante - dijo Anne, su madre.
- Gracias - pasaste a su cuarto. - Hola.
- ¿Sigues enfadada?
- No, te voy a demostrar que quieren algo.
- Dejémoslo, los movimientos internos de la tierra nos esperan.


Pasaron los días de esa semana y seguías sin descubrir nada. Llegó el viernes, era la hora del recreo y fuiste al baño. Estabas dentro de uno de los compartimentos cuando oíste unas voces. Después pasos. Miraste por debajo de la puerta y viste que había 2 personas. Nada mas empezar a hablar supiste que se trataba de Angy y Taylor. Te quedaste dentro para escucharlas.

- Tía termina ya con Marcel, que asco. - Nada más decir eso pensaste en salir a decirla cuatro cosas bien dichas pero sacaste el móvil y grabaste su conversación.
- No puedo, te lo he dicho. He buscado su nombre en internet y es el hermano de Harry Styles, tan solo voy a utilizarlo para que me lleve a él.
- ¿Por qué no me lo habías contado antes? 
- No quería que nadie se enterará, y además estaba esperando a asegurarme. Se lo voy a preguntar solo para ver si confía en mi o no. - Este comentario hizo reír a la chica. Y después se fueron pensando que nadie las había escuchado.

Saliste de tu escondite y fuiste a clase directa, aunque el recreo no terminaba hasta dentro de 10 minutos pero tú no querías cruzarte con Marcel ya que lo verías con Taylor y Angy y no te ibas a resistir a decir todo y enseñar la grabación. Por esperar tres horas más no iba a pasar nada, de hoy al salir de clase no pasaba. Además Marcel no se lo tomaría muy bien y querías que no le afectara a la hora de atender en clase.

Vuelta a casa. Te diste prisa ya que querías pillar a Marcel antes de que se fuera con las otras dos chicas. Justo estaba empezando a irse. Corriste y tocaste su hombro por detrás. Se giró. Las dos pijas pretendían que te ignorara pero él no las hizo caso y esperó a que hablaras.

- Tengo que decirte una cosa.
- Ahora no por favor.
- Insisto, tan solo te llevará unos minutos. Tienes que escuchar esto - saqué el móvil y puse la grabación. Cuando terminó, Taylor y Angy habían salido corriendo hacia sus casas. Estabais solos. Él y tú. Marcel empezó a llorar. Lo abrazaste y se apoyó en tu hombro, seguía llorando.

- Déjame ir a casa - te pidió.
- No puedes irte así, vente a comer conmigo.
- ¿Y qué le digo a mis padres? 
- Ya se lo digo yo. Anda vamos.

En el portal de su casa, llamaste y a sus padres y les dijiste que necesitabas más ayuda y entonces ibais a empezar antes. En tu casa, tuviste que poner otra excusa por la cara roja de Marcel. Había "sacado mala nota en un examen". Y con esa mentira tuviste que aguantar toda la comida. Os fue difícil ya que teníais que inventar cosas y a veces no coincidíais y os miraban con cara de no creeros. 

Después de comer subisteis a tu cuarto. Él se sentó en tu cama, tú a su lado. Pusiste una mano en su pierna y lo miraste a los ojos. Sus ojos que veías a través de sus enormes gafas marrones. Esas gafas que le quitaste el primer día para ver si realmente se parecía a su hermano.

- Está bien - te dijo. - Tenías razón.
- No quiero escuchar eso.
- ¿Entonces?
- Tan sólo necesito que estés bien. Las conozco de hace unos años y siempre han sido iguales. No te lo tomes a pecho.
- Ya, pero desconfié de ti por ellas. y todo era la revés.
- Da igual, en serio - insististe. - Marcel, somos amigos desde el primer día de curso. Durante estos días que estabas con - hiciste una pausa, no querías decir su nombre. - ellas, he sentido algo raro. No me gustaba. Estoy confusa.
- Pero, ¿qué quieres que haga?
- Nada. Bueno, no sé.
- A mi pregúntame de clase porque de estos temas no tengo idea alguna. Lo siento.
- Tranquilo. Sólo necesito que me ayudes a descubrir mis sentimientos.
- ¿Cómo? - te preguntó él extrañado. 


Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte2)

Te quedaste en shock. Esto era increíble. No te podías creer que estuvieras delante del hermano de Harry Styles. No podías articular palabra o hacer gestos, estabas inmóvil. Cuando recordaste que todavía seguías allí le preguntaste.

- Pero, ¿de verdad? - conseguiste decir.
- Vaya, pensé que nunca más ibas a volver a hablar. Sí, es mi hermano.
- ¿Nunca has pensado en ir con él?
- No querrá tenerme, sería una carga para su trabajo.


Eso era cierto, pero al fin y al cabo era su hermano, no podrían separarse de por vida. Una idea algo loca pasó por tu cabeza. Tenías a Marcel en frente tuya, querías comprobar si se parecía a Harry. Alzaste tu mano hasta su cara y cogiste sus gafas. Al apartarlas de él pudiste ver a su hermano, eran idénticos. Al devolverle sus gafas vuestros dedos rozaron y un escalofrío recorrió tu cuerpo. Apartaste la mirada.
 
- Entonces, ¿te acompañó a casa? - rompiste el hielo.
- Como quieras.

Anduvisteis durante unos minutos hasta llegar a un antiguo bloque gris. Marcel iba a su portal, se había olvidado de que estabas con él. 
- Adiós ¡eh!
- Ah, esto, adiós - giró la cabeza mirándote.
- Vivo ahí - señalaste el edificio de la acera de en frente. - Si quieres mañana podemos ir juntos a clase. Si quieres, claro.
- Emm... No sé, estoy acostumbrado a ir sólo.
- Podemos cambiar esas costumbres.

Al decir eso, cruzaste de acera y abriste la puerta de tu portal. Te giraste, seguía ahí, mirándote.
- Hasta mañana - gritaste. Movió la mano en señal de adiós y desapareció.
**


- ¿Qué tal tus compañeros? - preguntó tu madre al entrar por casa.
- Bien - respondiste secamente. - Hay un nuevo chico, vive en el portal de en frente.
- ¿Es guapo verdad?
- ¿Por qué siempre me preguntas eso? - tu padre era muy cansino a veces. Según él no podías tener un amigo que sea chico sin tener algo con él. Preferiste no decir nada y sentarte en el sofá cruzándote de brazos.
- Pero respóndeme mujer.
- Pues no papá, no es muy guapo. Pero se parece a Harry Styles.
- ¿A quién?
- El de rizos de One Direction.
- ¡AAH! Uno de los maricones esos. - Resoplaste. - Bueno, no te enfades.
- Siempre estás con la misma historia.
- Pero entonces si se parece a Harry, ¿será guapo?
- Ahora no me cambies de tema. ¿No puedes respetar mis gustos mu
sicales? ¡ESTOY HARTA! - Al decir esto te levantaste, te fuiste corriendo a tu cuarto y diste un portazo.

Te tumbaste en la cama desde la cual podías ver el edificio de enfrente. Una cortina se movió dejando ver a Marcel. Te levantaste y abriste tu ventana. No te veía pero moviste los brazos para que viera la señal. Te saludó a la vez que sonreía. Volviste a la cama. 
**

- Buenos días compañero - dijiste al salir por la puerta y ver  a Marcel esperando.
- Buenos días - respondió él. -Vamos, date prisa, no quiero llegar tarde otra vez

Os pusisteis en camino. No tardasteis más de 10 minutos en los cuales descubriste su afición por el golf y alguna que otra cosa; aunque él también supo sobre ti. Al llegar le dirigiste hacia vuestra clase ya que andaba algo perdido y no se acordaba del día anterior. Ese día pasó normal, clases aburridas, recreo corto  y vuelta a casa con él. Y así fueron todos los días hasta aquel 2 de mayo. Día que nunca olvidarás. 
**

Era normal, habíais ido a clase, quedaba sólo 1 mes ya que os ibais de viaje de fin de curso y estabais en la última hora. Notaste a Marcel raro ese día, te esquivaba y no sabías nunca dónde estaba. 

Salvada por la campana, pensaste. Justo en el momento en el que te iban a preguntar sonó el timbre. Recogiste tus cosas y saliste a fuera. Oh oh. Marcel no estaba ahí, ¿dónde se había metido? Te preocupaste demasiado para ser un simple compañero. La gente se metía con él y pensaste que a lo mejor le habían pegado y se había ido a casa. Pero no, asistió a la última lección. Esperabas y esperabas, no aparecía. Todos se habían ido ya. 

"¿Dónde estás Marcel?"


lunes, 29 de julio de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte1)


*BIP BIP, BIP BIP*

No, no, no, pensaste al oír el despertador. 15 de septiembre, vuelta a clase. Saliste de la cama y te dirigiste al baño. Tenías mala cara, esa noche no habías dormido bien y madrugar no ayudaba. Cogiste el uniforme y fuiste a desayunar.

- Chicos, esta va a ser vuestra aula para el resto del curso y – alguien interrumpió en la sala. - Perdón señor, soy Marcel, el chico nuevo. Me he perdido. 
- Adelante, tome asiento. 

Desde ese momento me quedé mirando a este chico. Me resultaba familiar. Al terminar la hora nos podíamos ir a casa ya que ese día solo era una presentación.

Me dirigía a casa cuando noté que me seguían, paré y me di la vuelta. Marcel. Era Marcel. Iba cabizbajo mirando al suelo mientras andaba.

- Hola – le saludé pero se asustó. - Em, ho hola, ¿quién eres? 
- Una de tus compañeras, encantada – le tendí la mano, pero él no parecía muy convencido. La retiré. 
- Perdón, no estoy acostumbrado a, a – me reí, el pobre Marcel no sabía que responder. 
- Tranquilo, desde que te he conocido solo has pedido perdón. ¿Dónde vives? 
- A dos manzanas, mis padres han alquilado un piso para este curso. Supongo que otro año más tendré que ser el nuevo – después de decir esto agachó la cabeza y comenzó a andar. 

Me quedé observándole un minuto. Al ver que no paraba aceleré el paso para alcanzarle. No se debió dar cuenta porque continuaba a su ritmo sin inmutarse.

- Yo también fui nueva una vez – al decir esto un escalofrío recorrió tu cuerpo. Recordaste aquel año, el peor de tu vida. No estabas segura de si había sido una buena idea decir eso. ¿De verdad querías compartir eso con un desconocido? Sí. Tú no estabas segura pero tu mente sí. – Tuve que dejar atrás todo, mis amigos, mi familia, todo, para venirme aquí. - Pero tú no lo has tenido que hacer 6 veces. Sí, es la sexta vez que me mudo – recalcó sexta. 
- ¿Seis? – preguntaste incrédula. 
- ¿Increíble verdad? Todo por mi padre. Cuando yo era pequeño ganó una gran cantidad de dinero, pero no, él no es como los demás, él no lo podía guardar para un futuro lejano, el muy caprichoso de mi padre tiene que gastar el dinero en mudanzas. ¿Y sabes qué? Estoy harto. Mi hermano estará por ahí, viviendo la vida mientras yo tengo que aguantar todo esto. 

Tu nuevo compañero siguió hablando pero lo último que escuchaste fue que tenía un hermano. Recuerdos empezaron a parecer en tu cabeza...

*Flashback*

Verano de 2007, acababas de terminar el curso cuando tus padres te hicieron una sorpresa por aprobar todas (siempre te han costado un poco los estudios). Estabas algo extrañada por ese regalo, ¿un móvil? ¿A los 10 años? No tenía mucho sentido. “Lo necesitarás” te dijeron, “ya te estás haciendo mayor”. A ti te parecía un sin sentido, no tenías la necesidad de llamar a nadie. Tus mejores amigos vivían en tu barrio, era absurdo.

Cuando encendiste el móvil viste ya agregados a la lista de contactos los números de las casas de tus amigos. “Papá, mamá, ¿habéis hecho esto vosotros?” Los preguntaba yo extrañada. “Claro que sí” me respondían ellos sonriendo. La sonrisa más falsa que pude ver en toda mi vida.

Al cabo de una semana me dijeron que nos íbamos de vacaciones, unas vacaciones que no tendrían regreso.

- Vamos hija, monta ya al coche –
- Ya voy papi – 
- ¿Estás ilusionada? – 
- Mucho – 

**

- ¿Qué día volvemos? – Pregunté de camino-
Silencio. 
- ¿No lo sabéis? – 
- No hija no - decía mi madre – aún no. 


*Fin del flashback*



Pensé que era mejor no seguir pensando en eso, al fin y al cabo, lo hecho, hecho está.

- ¿Tienes un hermano?
- ¿No te importa el resto de la historia? 
- Claro que sí, pero me hace recordar cosas en el pasado, ¿te molesta? 
- No, claro que no, perdón.- al decir la última palabra agachó la cabeza por tercera vez. 
- Ey, no estés así. Cuéntame algo de tu hermano. 
- Le conoces, pero no lo sabes. 
- ¿Es alguien del instituto? 
- No – este comentario hizo gracia al chico y comenzó a reírse. – Marcel Styles, encantado. 
- Espera, ¿Styles? ¿Acabas de decir Styles? 
- Así es – aclaró él. – Marcel Styles, hermano de Harry Styles, componente de la banda One Direction.