sábado, 17 de agosto de 2013

Buen Fin de Semana (Imagina #parte1)

____ son mejores amigos de Rock y junto a  un primo de este van a pasar mes en la playa.
Ella ya ha echo todas las maletas, baja rápido para guardarlas en el coche. Emprenden el camino hacia la playa. Paran para recoger al primo de Rock en un pueblo de intermedios.


Dicen los padres de Rock : Vamos Zayn, sube.
Zayn: gracias por llevarme, no hacia falta.
Dicen los padres de Rock: tus padres piensan que pasaras un verano más divertido si vienes con nosotros.
Rock : Hola Zayn!


Zayn entro en el coche, se quedo mirando a ____ y después  se coloco en el asiento y se puso el cinturón.Zayn: Hola Rock.

Cuando llegamos a la casa lo primero que hicimos fue repartir las habitaciones. La prima de Rock, Sery, también decidió venir así que la pusieron con ______. Mientras que los primos dormirían juntos.
Llegasteis de noche así que a la mañana siguiente queríais bajar a la piscina, ya que a la tarde iríais a la playa.
Sery, seguía dormida así que cogiste el bikini y fuiste a cambiarte al baño.
Estaba ocupado, así que esperaste a que saliese el que estaba dentro.


Zayn: Hola boba
_____: ¿A qué viene el insulto?
Zayn: Si te lo quieres tomar como a ello...
______: Un cumplido no es - dije entrando al baño.
Zayn: O si.

Entraste al baño te pusiste el bikini y fuiste directa a la piscina.
Estuviste un rato en la tumbona, hasta que llego 
Zayn de nuevo.

Zayn: Sabes no te vas a poder resistir a mi...
____: ¿Qué? Apenas te conozco
Zayn: Lo sé, pero tu vas a caer rendida a mis pies.
_____: Sigue soñando


Después de aquello dejaste en la hamaca la revista que estas leyendo y te metiste al agua. Con cuidado de no mojar tu pelo.
Estuviste un rato nadando hasta que oíste que alguien se había tirado a la piscina. Pensaste que podía ser Sery o Rock, pero no. Era 
Zayn.

Zayn: Hola de nuevo.
_____: Hola.
Zayn: ¿Por qué no hazmites ya que te gusto?
_____: Porque no me gustas.

Zayn: Seguramente pase un semana y ya estés colada por mi.

Dijo acercándose más y más a ti.
Pensaste que te iba a besar así que cerraste los ojos. Mejor no ver nada. En vez de eso solo escuchaste risa. Te apartaste de el.


Zayn: Que va, no te gusto, por eso querías besarme.
_____: Gilipollas
Dijiste saliendo de la piscina y enrollándote en tu toalla.

jueves, 15 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina # parte8) FIN

- Entonces, ¿cuándo se lo vas a decir?
- ¿Y tú?
- No lo había pensado. Antes de que se vayan.
- Obviamente.


Llegasteis a tu portal y abriste la puerta para meter la maleta. Te diste la vuelta y os abrazasteis. Parecía que no os ibais a ver en un año.

- Hablamos por la ventana pequeña.
- Vale amor, hasta luego. - te metiste dentro y moviste tu mano en señal de adiós.


Ya en casa. Tus padres se te tiraron encima a darte besos y abrazos. Sobre todo tu madre, se notaba que te había echado de menos.

**
- Ya hay alguien subiendo muebles al ático - dijo tu madre mientras comíais. - Y le conoces.
- ¿Sí? - intentabas hacerte la tonta. - El chico este con quién has dado clases. Nunca me sale su nombre.
- Marcel.
- ¡Eso! Marcel. Pues sí, le visto subir cajas. Por cierto, el viernes es la entrega de notas. Después tendréis una pequeña fiesta por ser el último día.
- Mamá, sabes que no me gustan las fiestas. No iré.
- Es tu último día, debes ir.


Enfurecida fuiste a tu cuarto y miraste por la ventana. Tu chico estaba al otro lado, en su cuarto. Cogiste un papel de un cuaderno y escribiste "tenemos que hablar". Alzaste la hoja al cristal. Lo vio. "¿Ahora?" "Sí." Con ninguna gana de que tus padres preguntaran a dónde ibas te vestiste, llaves, móvil, y a dar un paseo.

- ¿Qué te pasa?
- El viernes hay una fiesta de despedida y mi madre me va a obligar a ir. Por favor, no quiero ir.
- Te puedo acompañar.
- No es eso, es que, no quiero ir.
- No será tan malo.


Te parecía que se habían puesto todos en tu contra. Aunque dejasteis de hablar de eso tú seguías pensando si realmente sería mejor ir y despedirte de todos o no.

- Mis padres se van el viernes cuando volvamos de la entrega de notas.
- ¿Les has contado lo nuestro?
- Sí, y la verdad se han alegrado bastante. Dicen que vayas a cenar a casa.
- Se lo comentaré a mis padres.


Fuiste esa noche a su casa. Sus padres se portaron muy bien contigo, eran amables, educados. Ya los conocías de aquel curso pero era algo diferente. Al irte, Marcel te acompañó hasta el portal de tu casa. Te dio un beso de buenas noches y hasta mañana.

**
Viernes. Día de entrega de notas. Te levantaste algo más temprano que de costumbre ya que querías lavarte el pelo. Ducha, desayuno y a vestirse. No ibas muy arreglada para la importancia del día, pero te veías bien.

La mañana transcurrió normal. El típico discurso de los delegados de curso. Lágrimas, risas. Y al final, uno por uno pasarían por el pequeño escenario del salón de actos para recoger su boletín de notas. Después de eso no había nada más, una comida a la que, desgraciadamente para ti, tenías que ir; pero antes volvisteis a casa ya que te querías cambiar por algo más cómodo.

Había pasado una hora y viste por la ventana maletas en el portal de enfrente. "Se van ya" exclamaste para que lo supieran. Bajabais las escaleras de tu casa para encontrar a los padres de Marcel con las maletas despidiéndose. Les habías dicho a tus padres que les tenías que contar algo.

- Esperamos que tengan buen viaje, seguro que su hijo está muy bien. Y si necesita cualquier cosa, siempre estaremos debajo. - hubo risas.
-Muchas gracias.


Les dijimos adiós y sin tardar mucho cogieron el coche y, de camino a su nueva casa. Tus padres ya se iban a volver cuanto los llamaste.

- Mamá, papá. Os tengo que contar algo, ¿recordáis?
- Mejor en casa cariño.
- No, esperad. Desde que fuimos al barco tengo novio y no os lo he dicho porque pensé que igual no os gustaba la idea pero tenéis que saberlo. - se me hizo un nudo en la garganta. A ver qué decían.
- Ya hablaremos jovencita. Y tú Marcel, tendrás que preparar cosas en tu casa. Vámonos a dentro. - tu padre sonaba algo enfadado.
- Señor, le quiero decir que amo a su hija como a mi vida. Por favor no nos hagan separarnos. Sólo me voy a quedar a vivir aquí por ella.


Tus padres se quedaron helados y después de un rato, que ya estabas que temblabas de los nervios, lo aceptaron. Dijeron que era la mejor persona que en ese momento te podía hacer feliz y completar tu vida.
Entonces Marcel te dijo que tenía planes para esa noche. Una fiesta dijo. Y quería que le acompañaras. No era en vuestra pequeña ciudad.

- No, si no vas a la fiesta del instituto, no vas a una fiesta con él. - dijo tu madre al oíros hablar.
- Pero, por favor.
- También podemos ir mañana, no se preocupe. - diste un codazo a Marcel para que se callara.
- Pues ya está, arreglado. Hoy vais a la del instituto y mañana a la otra.


**
- Estás preciosa - comentó Marcel al verte salir, con un vestido rojo pasión, del portal.
- No seas tonto, es un vestido bastante normal.
- Pues será normal, pero si lo llevas puesto tú, se convierte en maravilloso.

Caminasteis hacia el local donde se celebraba la fiesta, agarrados de la mano y lentamente andando. No teníais idea de estar allí mucho tiempo. Una hora y media dentro y después fuisteis a vuestro lugar, aquel paseo que a la luz de la luna era difícil de distinguir.

**
Te levantaste a la mañana siguiente algo aturdida. Para haber sido una fiesta con tus compañeros no había estado tan mal. Hubo baile, comida, bebida, lo típico. Pero no querías estar cansada para esta noche, aún no sabías a dónde ibais y tenías unas ganas locas de que llegara. Tus padres no estaban en casa así que decidiste subir al ático a ver a Marcel.

- Soy yo, abre - dijiste mientras llamabas suave a la puerta. Salió con una toalla atada a la cintura y te hizo pasar a dentro.
- Buenos días, te tengo que enseñar una sorpresa. 
- Con que me den los buenos días así me vale. Pero bueno, sorpréndeme. 

Fue para su cuarto mientras te acomodabas en su sofá.Volvió con una caja en las manos y un sobre encima de esta. Lo apoyó en la mesa del salón y te alcanzó la caja. Tenía una nota "Espero que te guste, no se me da muy bien elegir".

- ¿Elegir? ¿Qué has elegido?
- Ábrelo y lo verás. - le hiciste caso y descubriste que dentro de la caja había unos shorts, una camiseta y unas vans. Te encantaba, iba tan conjuntado.

- ¿Por qué me has comprado esto? Es precioso.
- Porque lo vas a necesitar para la segunda sorpresa. Mira lo que hay dentro del sobre.
- Dos entradas. ¡Para el concierto de One Direction!
- Iremos esta noche y pensé que así tendrías algo para ponerte.
- Muchísimas gracias - no parabas de sonreír.
- Te paso a buscar a las 6, estate lista. Y hasta ese momento, adiós. - abrió la puerta de su casa y te indicó con la mano que salieras. 

El resto del día te pareció que no pasaba nunca. Cada diez minutos mirabas el reloj, algo que te ponía las cosas peor ya que veías que el tiempo no corría. Pero aún así, las seis llegaron y con ella un ligero golpe a la puerta de tu habitación seguido de un "Marcel está aquí". Saliste feliz, con una sonrisa bien grande en tu cara, y con tu nuevo conjunto.

Ya en el concierto, decidisteis verlo desde el backstage, si salíais a fuera iban a matar a Marcel. Estabas bailando al son de sus canciones cuando te diste cuenta de que Marcel se había ido. No le diste importancia, así que seguiste disfrutando.

- Quiero que me escuchéis atentamente - comenzó Harry con su discurso. - Hoy ha venido a verme alguien muy especial, mi hermano. Llevaba mucho tiempo sin verle y me ha pedido un favor, espero que no os haya molestado. Por favor Marcel. - este salió la escenario y cogió el micrófono.
- Sólo quiero decir que he venido para decirle algo a la persona más importante de mi vida. - Se giró mirando a las pantallas gigantes que había detrás y una imagen tuya apareció. Te estaban grabando en ese momento. - ¡TE AMO! Te lo puedo decir más alto pero no más claro. Gracias por sacarme una sonrisa todos los días.

Entonces te dijeron que salieras al escenario. Corriste a los brazos de Marcel, quien empezó a besarte delante de miles de cámaras.







____________________________________________
Esta es la última parte del imagina de Marcel, espero que os haya gustado y hayáis disfrutado tanto como yo escribiendo. Dentro de poco subiremos uno nuevo. Si quieres enterarte de todo, síguenos en @AnotherWorld1D3. Muchas gracias por haber leído.

Este imagina se lo dedico a Luu Alonso que hoy es su cumple, ¡FELICIDADES PEQUEÑA!

Un beso, 
Ainita Horan xx :)

sábado, 10 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte7)

Lo que sentías en esos momentos era inexplicable. Lo hacía con tanta delicadeza que disfrutaste muchísimo. Estabais unidos por algo más que sentimientos, era una unión física. Te hizo suya y te encantó, sin lugar a dudas.

- Marcel, gracias por darme la mejor noche de toda mi vida.
- Gracias a ti por perdonarme y nunca irte de mi lado. Aunque fui un idiota tú seguiste ahí, y ahora te voy a recompensar.
- Me encantan tus recompensas. - lo besaste. Fue un beso corto pero recomfortante.


Entonces decidisteis que era hora de ir a dormir ya que al día siguiente atracabais en una playa francesa e ibais a ir a ver la ciudad. Se apoyó en la almohada y tu en su pecho. Y fue así como os quedasteis durante toda la noche.


**

Ocho de la mañana. Te despertaste sola. Miraste el reloj. Te apoyaste en el cabecero de la cama. Marcel no estaba, ni en el baño. Había recogido su ropa.
*toc, toc*


- ¿Quién es?
- Yo.
- ¿Quién es yo?
- Tu novio.
- Pasa - sonreíste.


Entró por la puerta con una bandeja llena de comida. Se había vestido y peinado. Igual de guapo que siempre. Pasó a tu habitación y dejó lo que se iba a convertir en tu desayuno.



- Buenos días preciosa. - se acercó a ti para besaros. - Despierta ya que hoy te tienes que comer el mundo con esa sonrisa, porque de comerte, ya me encargo yo. 
- ¡Me encanta! Esto es perfecto.

Se sentó en la cama y puso la bandeja sobre tus piernas. Tenía todo una pinta muy buena. Había dos tazas y una cafetera, dos platos repletos de comida y unas servilletas. Ibais a desayunar los dos juntos en tu cama.

Cuando terminasteis eran las ocho y media. Entraste al baño para cambiarte, el bikini, un short y una camiseta corta de tirantes. Al moverte notabas algo de dolor en tu zona. Cuando te estabas abrochando la parte de arriba del bikini te diste cuenta de que era nuevo y debías apretarlo más porque te estaba grande. No tenías otra opción.

- Marcel, - le llamaste. - ¿Puedes venir?
- ¿Qué ocurre? - saliste del baño con las manos en las tiras.
- Aprietame esto. - te diste la vuelta. Cogió las tiras y apartaste el pelo de tu espalda.
- ¿Y si no lo hago?
- Pues... Todos verán lo que es tuyo.
- Vale, me has convencido.


Término de ayudarte. Te ibas a ir cuando sus manos te rodearon por la cintura y te juntaron a Marcel. Entonces notaste unos labios posarse en tu cuello. Empezó a darte besos por esa zona, cuello, hombros y espalda.

- Ya por favor, que me excito y ahora no.
- Pero, ¿por qué no?
- Quiero ir a la playa.

Te pusiste la camiseta, guardaste una toalla, crema, el móvil, la llave de la habitación y dinero. Salisteis de tu camarote y os dirigisteis al punto de encuentro con los profesores y chicos de vuestra clase. Y, a la playa.

Más o menos así fueron todos los días que pasasteis en el barco. Las demás noches cada uno durmió en su propia cama pero pasabais el día juntos. Tú no querías que llegara el día de volver, conocías demasiado bien a tus padres como para saber que te iban a decir que no podías tener novio.Pero, naturalmente, el día llegó.

Marcel y tú volvíais a vuestra casa juntos. Tenías que pensar cuando se lo ibas a decir a tus padres, ¿ahora? No. ¿Cuando se instalara en tu edificio? No, era muy tarde ya que se quedaba por ti. ¿Entonces cuándo? ¿Y cómo reaccionarían? ¿Y si no os dejan estar juntos?

jueves, 8 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte6)

- ¡Sí! Por favor, cuéntamelo ya.
- Vamos a por una copa.
- ¿El hermano pequeño de Harry Styles bebe? JAJAJAJAJAJA - te hacía mucha gracia. Él no tenía pinta de beber, claro que tú tampoco. Pero a veces era lo único que te ayudaba a olvidar.
- ¿Algún problema?
- No no, vayamos. Y... ¿Cuándo piensas decírmelo?
- Ya veré.


Cogiste una copa de Jack Daniels y Marcel, gintonic. En el barco no vendían alcohol pero unos compañeros lo habían llevado. Después de un tiempo, bailando y bebiendo estabais todos alegres.

- Dímelo ahora - dijiste a tu amigo agarrandolo de la camisa y acercándolo a ti.
- No te vas a enterar, mañana despertarás y se te habrá olvidado.
- Da igual. Alégrame la noche.
- Está bien. Tú lo has querido. Me quedo. Yo soy tu nuevo vecino, he alquilado el ático.
- ¿De verdad? ¡Me alegro muchísimo!
- Eso no es todo. Ven.


Te dijo que le siguieras. Se apartó de la multitud, donde ya no se oía música apenas. Entonces te puso contra la pared. Sabía que no te ibas a ir pero aún así te encerró entre sus brazos, que se apoyaron a tus lados.

- ¡TE AMO! ¡TE AMO DESDE EL PRIMER DÍA EN QUE TE VI!
- ¿Por qué tardaste tanto en decirlo?
- Por si te hacía daño al irme, pero ahora que me quedo quiero que todo el mundo sepa que te quiero. - Se iba a dirigir hacia la pista de baile pero lo paraste.
- ¿Y si lo contamos otro día y disfrutamos de la noche?


Tu camarote se encontraba cerca y a pesar de que no ibas muy bien pudiste abrir la puerta. Y sin querer, la cerraste. Marcel llamó y abriste otra vez. Y la volviste a cerraste, esta vez con Marcel dentro.

Lo apoyaste en la puerta y lo agarraste por el cuello acercando su cara a la tuya. Y cuando menos te lo esperabas te besó. Apasionadamente. Te había agarrado por la cintura de una manera salvaje. E ibais caminando por el camarote mientras os besabais. Te tiró a tu cama mientras te seguía besando.

- Marcel, Marcel - dijiste haciendo que parara. - Gracias.
- ¿Gracias?
- Por esto.


Lo volviste a besar. Entonces sin darte cuenta empezaste a sacarle la camisa y desabrochársela. Aparte de inteligente y guapo, estaba muy bueno.

- ¡Uy! ¿Y esto de aquí? - preguntaste tocando su cuerpo. Como se encontraba encima tuyo, pasabas tus dedos por sus torso desnudo.
- ¿No te gusta? - te preguntó mientras alejaba su cuerpo del tuyo.
- Claro que sí. Menudo descubrimiento acabo de hacer. Ven aquí bobo. - dijiste tú, subiendo la cabeza para besarle y hacer que vuestros cuerpos volvieran a rozarse. Suave y delicadamente.
- Déjame descubrirte. Es lo que toca. - te dijo susurrándote al oído y metiendo su mano por debajo de tu ropa.


Los abdominales que tenía eran de infarto. Perfectos. Ya no os besabais, tan sólo os mirabais a los ojos. Con deseo. Empezó a sacarte tu camisa y después fue a por los pantalones. Quedaste en ropa interior y él igual.

- ¿Estás seguro que nunca has tenido novia?
- Completamente.
- Pues lo haces muy bien. Seguro que tu hermano te ha enseñado ¿eh?
- Bueno, algo me dijo... Olvídate de él. Aquí somos tú y yo.

Te levantó de la cama. Y te acercó hacia él. Te tenía agarrada por la cintura, bajando sus manos hacia tu culo y las tuyas estaban apoyadas en su pecho. Volvisteis a la cama, os mirabais. Comenzó a aproximarte más y más y más.



Entonces sabías lo que iba a hacer. Ambos los sabíais.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte5)

- Te amo Marcel.

No respondió. Nada. Ni un simple gesto. Te estabas empezando a preocupar. Al ver que no ocurría nada te fuiste triste y a punto de llorar. Cuando estabas a una calle de llegar a tu casa, una mano agarró tu brazo y te dio la vuelta.

- Será mejor que estudiemos rápido. No quiero que suspendas ¿vale?
- ¿No entiendes que me va a ser muy difícil concentrarme contigo? Te he abierto mi corazón, mostrado mis sentimiento y no haces nada
- Prefiero que no sepas si me gustas o no, ya que si me voy los dos sufriremos. Yo por dejarte sola o los dos por un amor imposible.
- Si me dijeras que sí podríamos luchar. Pero no, el señorito prefiere no decir nada.
- Por favor. Prometo darte una respuesta. No hoy.


Y ahí quedó todo. Durante esa semana y la siguiente acordaron no verse por la tarde ya que os distraíais y estabais en exámenes finales. De todos modos tú lo añorabas muchísimo y todos los días volvías triste a casa. Te ignoraba. Por los pasillos, en clase, a la vuelta a casa... Una autentica tortura.

El viernes le preguntaste. Pero pasó de ti, ni siquiera un adiós o un no, vete. Esa misma tarde no tenías ningún plan así que fuiste a su casa. Llamaste pero su madre te dijo que no había nadie. Algo decía en ti que era mentira, ya que habías estado mirando su ventana y su portal y no le viste salir.

Algo decepcionada fuiste camino del paseo que hace una semana te había enseñado. Seguía desierto, al parecer nadie lo había descubierto. Te sentaste en uno de los bancos que había. Al poco rato oíste unos pasos que se aproximaban. Marcel.

- Mira quién está aquí. Hace un rato no habías salido de casa. ¿Qué haces aquí?
- Seguirte. Eso es todo, no tiene más misterio.
- ¿Por qué? ¿Evitarme en clase no es suficiente?
- No digas eso, estoy trabajando en algo muy importante. Cuando tenga resultados serás la primera en saberlo.
- ¿Y eso cuándo será? ¿Cuándo te vayas a ir?
- Espero que no. Supongo que más o menos te lo diré mientras estemos de crucero.
- ¿En dos semanas?
- En dos semanas.


Se sentó a tu lado y hablasteis durante aproximadamente hora y media. Eran tonterías pero a ti te hacían feliz. Y pensar que te tenía que decir algo hacía que estuvieras nerviosa. Pero nerviosa en el mejor sentido de todos.

**

- Adiós papá, adiós mamá.
- Ponte crema solar, bebe mucha agua y no hagas ninguna locura esta semana.
- Estamos controlados tranquilos. *RING RING* Es Marcel, adiós os quiero.

Saliste de casa con una maleta a tu lado y una mochila a la espalda. Esa mañana os ibais por fin de crucero. Aunque solo fuera una semana, pero podríais desconectar del instituto. En el portal se encontraba tu vecino, con una sonrisa mientras veía como bajabas. 

- ¿Vamos?
- Sí - respondiste feliz. Una semana sin padres, sin estudiar, en un barco. Él. 
- He visto que han quitado el cartel de alquiler en el ático de tu bloque.
- Ayer. Me tengo que informar. Quiero saber quién va a ser mi nuevo vecino o vecina. 
- Pues ya me contarás.
- Bueno, tampoco creo que te vaya a ser relevante, como te vas... - eso te hizo recordar aquellas palabras. "Después del curso me volveré a ir"

Dejaste ese tema. Ya habíais llegado al instituto y montado en el autobús que os llevaba al puerto más cercano. Como era temprano te quedaste dormida, querías aprovechar tu tiempo en el barco. Fiesta y diversión. Justo, esa misma noche había una verbena. Al llegar, Marcel te despertó.

- Vamos, despierta que hemos llegado. El barco de tus sueños te espera.

Te desperezaste y miraste por la ventana. Energía sobrenatural vino en ti y empezaste a saltar ya fuera del autobús. Cogisteis la maleta y os dirigisteis a la embarcación. Os dieron la llave de vuestro camarote y deshiciste la maleta. Llamaron a la puerta.

- ¿Sí?
- Tu vecino. ¿Vas a tardar mucho? Tengo algo que contarte. - Enseguida abriste la puerta y le abrazaste.
- ¡Dímelo ya!
- No no no. Esta noche en la verbena. 
- Pues adiós. - Cerraste la puerta como una niña pequeña enfadada.. 
- Vamos no te enfades. ¿Quieres que vayamos a comer?

Terminaste de guardar las cosas en el armario y fuiste a comer con Marcel. Luego por la tarde pasaste las horas en la piscina descansando, tomando el sol y de vez en cuando te metías al agua. Ya por la noche, te arreglaste para la verbena. Cogiste unos vaqueros, una camisa y tacones. 


- Hola - dijo una voz a tu lado. - ¿Preparada para saber lo que te tengo que decir? 


sábado, 3 de agosto de 2013

Marcel, el chico nuevo de clase (Imagina #parte4)

Giraste su cabeza haciendo que quedara mirando hacia ti, y después de estar unos segundos contemplándoos le besaste. Fue un beso corto, vuestras bocas no se llegaron a mover, tan solo posaste tus labios en los suyos. Cuando se separaron no sabíais qué decir. Tan sólo os mirabais. Después de unos minutos Marcel habló. 

- ¿Y?
- No sé, estoy confusa.
- Pero, ¿sabes lo que querías saber?
- Me ha gustado y siento que quiero más, y a la vez me parece que no haya sido nada.
- Date tiempo. Ahora tenemos que ponernos a estudiar.
- Ya claro, - dije en tono de vacile. - y piensas que ahora yo estoy en condiciones de concentrarme.

Marcel se levantó de la cama y salió por la puerta de tu habitación. Fuiste detrás.
- No preguntes. Coge una chaqueta nos vamos.
- ¿A dónde?
- No preguntes.


Fuiste a por una chaqueta y cogiste algo de maquillaje para ponerte. Brillo de labios y raya para el ojo. Al salir, tus padres te dijeron que no volvieras muy tarde de la biblioteca. No creías que Marcel te llevara ahí. Nada más pasar la puerta de tu casa, paraste y con ayuda de tu móvil te maquillaste.

- Desde que llegué aquí no he tenido muchos amigos, como sabes - comenzó - y un día paseando encontré un sendero muy bonito. Creo que la gente no sabe de él. Suelo ir a relajarme cuando necesito pensar o estoy algo mareado por algún tema.
- Y entonces, me vas a llevar a mi allí.
- Creo que te vendrá bien. Será nuestro rincón.
- Hmmm... Nuestro rincón. Suena bien. Me gusta.
- Y más lo va a hacer cuando lo veas. Además ahora es primavera, seguro que está lleno de flores.


La idea de tener un sitio para vosotros solos te había gustado. Y no gustado un poco, bastante. ¿Acaso significaba algo? Quizá quería tener un sitio donde pasar tiempo contigo. O quizá no y tu cabeza era la única que pensaba eso. No te querías ilusionar mucho pero había algo en tu interior que te decía lo contrario. Se paró.

- ¿Qué pasa? - le preguntaste al ver su reacción. Acto seguido te tapó los ojos y continuasteis andando. - No veo.
- Me he dado cuenta - contestó riendo.
- No me hace gracia. ¡Déjame ver ya!
- Espera un poco.


Y no te mintió, en dos minutos apartó sus manos de tu cara y te dejó ver aquella maravilla. Era un camino con árboles a sus lados. Estaban en flor y había pétalos por los suelos. Todo era muy verde. Había unos bancos al  final del paseo. 



- Gracias. - Hacia mucho tiempo que no pronunciabas esas palabras, tan sólo por modales. Lo abrazaste fuerte, como si no quisieras que se alejara de ti. Al principio se quedó parado, pero luego, respondió. No con palabras. Respondió a tu gesto con uno igual, otro abrazo.
- ¿En qué piensas?
- En esto, es precioso.
- ¿Ya no estás confusa? Sobre... - No sabía cómo decirlo, parecía tenerle miedo a las palabras.
- ¿Mis sentimientos?
- Sí.
- Bueno, la verdad es que algo. Pero no sé si voy a poder resolver estas dudas. Ciertas acciones me quieren decir que sí, pero hay cosas que me lo niegan y me hacen pensar que soy una ilusa y vivo en un mundo de fantasía.
- ¿Me podrías poner algún ejemplo?
- Será mejor que no.
- ¿Por qué?


Lo miraste. "¿Qué quieres que te diga? ¿Que te amo? Pues sí es así, pero tengo miedo porque tú nunca te fijarías en alguien como yo. ¿Cómo te voy a explicar mi problema sin declararme? Es que esto es muy frustrante. Por una tontería podría arruinar nuestra amistad. La única que he tenido en años. Eres muy importante para mí Marcel. Cuando me contaste el primer día que seguramente ibas a estar aquí sólo este curso no me importó. Pero ahora, cada vez que recuerdo esas palabras se me rompe el alma de pensar que te vas. Cada tarde vivida. Cada examen estudiado. Cada error corregido. Todo, ¡todo!, ha sido importante en mi vida. Estoy deseando que hagas algo que deje ver que muestras interés por mí. Esto me sirve pero ¿y si es sólo una muestra de amistad? ¿Y si no eres mi príncipe azul? Estoy llena de dudas, y todas son por tu culpa." - pensabas mientras él esperaba una respuesta.

- ¿Por qué? - volvió a repetir.
- Porque eres tú el causante de todo esto. No sé como no te has dado cuenta. Te amo Marcel.